¿Qué es el AquaFitness en Freedom o Aquagym?
Cuando la gente piensa en ponerse en forma, lo primero que le viene a la cabeza suelen ser las pesas, la cinta de correr o esas clases de intensidad que dejan sin aliento. Pero hay una opción distinta, mucho más suave con el cuerpo, que muchas veces se pasa por alto: el Aquagym.
Se trata de hacer ejercicio dentro de una piscina, aprovechando la resistencia que ofrece el agua de forma natural. Puede parecer una actividad tranquila, casi relajada, pero en realidad trabaja la fuerza, la resistencia, el equilibrio y la coordinación a la vez, y de un modo bastante completo.
En Freedom Wellness Club lo vemos como una alternativa estupenda para quienes quieren mantenerse activos sin castigar el cuerpo.
Los principales beneficios del Aquagym
Cuida las articulaciones
Este es, sin duda, el punto fuerte que todo el mundo conoce. La flotabilidad reduce muchísimo el peso que soportan las rodillas, las caderas, los tobillos y la espalda, así que se puede entrenar sin miedo a hacerse daño. Por eso es una opción tan buena para quien quiere moverse sin someter sus huesos y articulaciones a golpes innecesarios.
Ayuda al corazón
Aunque no lo parezca a simple vista, también es un entrenamiento cardiovascular fantástico. Las clases suelen llevarse a una intensidad moderada que mejora la resistencia, la circulación y la capacidad de los pulmones. La Organización Mundial de la Salud recomienda acumular al menos 150 minutos semanales de actividad moderada, y esta es una manera bastante amena de llegar a esa cifra.
Tonifica todo el cuerpo
El agua empuja en todas direcciones, así que cada movimiento exige un esfuerzo constante de los músculos. Esto permite trabajar casi todos los grupos musculares de forma equilibrada, sin necesidad de cargar peso extra ni forzar las articulaciones.
Mejora el equilibrio y la coordinación
Estar en el agua obliga al cuerpo a buscar constantemente su estabilidad. Con la práctica, esto se nota en un mejor control corporal, más agilidad y mejor equilibrio, algo que gana importancia con los años y que ayuda a sentirse más seguro en el día a día.
Baja el estrés y sube el ánimo
Meterse en el agua ya de por sí relaja, muchos lo notan desde la primera sesión. La mezcla de movimiento, respiración y el propio entorno acuático ayuda a soltar tensión acumulada y deja una sensación agradable de bienestar, tanto físico como mental.
Casi cualquiera puede apuntarse, esa es una de sus grandes ventajas.
Mayores
Es de las actividades más recomendadas para conservar la movilidad, fortalecer los músculos y mantener la autonomía sin forzar las articulaciones.
Personas con sobrepeso
El agua quita carga al cuerpo, así que el ejercicio resulta mucho más cómodo y llevadero.
Personas en rehabilitación
Siempre con supervisión profesional y siguiendo las indicaciones médicas, el agua facilita una vuelta progresiva a la actividad física.
Gente sedentaria
Para quien lleva tiempo sin moverse, es una forma amable y hasta divertida de retomar el ejercicio.
Deportistas habituales
Incluso quien ya entrena puede usarlo como complemento, para variar los estímulos y acelerar la recuperación.
Practicar Aquagym es una experiencia social que al realizarse, normalmente, en clases grupales, favorece la motivación, el contacto entre los compañeros y las ganas de seguir yendo, tres ingredientes clave para que un hábito saludable se mantenga en el tiempo.
Y esto no es un detalle menor: varios estudios apuntan a que disfrutar de la actividad física aumenta bastante las probabilidades de mantenerla, que es al final lo que más cuenta para lograr resultados a largo plazo. Porque el mejor entrenamiento no siempre es el más duro, sino el que uno logra sostener durante años.
Sí. Como cualquier actividad física, ayuda a aumentar el gasto energético y, combinado con una alimentación equilibrada, puede contribuir a la pérdida de grasa corporal.
No. Las clases suelen realizarse en zonas donde se hace pie y están diseñadas para personas que no necesitan conocimientos de natación.
Lo ideal es realizar entre 2 y 3 sesiones semanales, combinándolo con otras actividades como entrenamiento de fuerza o movilidad para obtener mayores beneficios.
En absoluto. Aunque es una actividad muy recomendable para adultos mayores, también resulta ideal para personas con sobrepeso, deportistas, personas en recuperación o cualquiera que busque una forma diferente y eficaz de entrenar.
